lunes, 1 de enero de 2024

El anticristo nietzscheano. La religión de los esclavos asalta al imperio (I).

 "Hay que romper esas viejas tablas" repetía el Zaratustra de Nietzsche, en una construcción poética que lejos de referenciar al profeta de Ahura Mazda, giraba en el tropo fundamental de la obra del filólogo alemán; y este no era otro que la axiología y la virtud cristianas. 


Para Nietzsche había resultado en una tragedia que una religión practicada mayoritariamente por esclavos y desposeídos del orden social romano, se hubiese filtrado por encima de las alcantarillas y como si fuese una virulenta pestilencia, enfermado e intoxicado las mentes de los grandes señores con una moral impotente. Que los grandes dioses; portentosos y orgullosos, fuesen derrotados por el dios de la indigencia y de la miseria. 


Y es que el superhombre de Nietzsche no es otro que aquel que ha superado la tragedia cristiana y se ha impuesto por encima de su moral de parias; aquel que ha retomado los altos valores de la antigüedad. Sólo rompiendo las viejas tablas el superhombre podrá forjar el futuro y el progreso. 


El eterno retorno, tomado de los estoicos es el ciclo continuo y continuado. Todo aquello que fue volverá a ser y aquello que es, dejará de existir para volver a ser, en una sucesión infinita. Y es donde Nietzsche finca su esperanza en el porvenir. Que del pasado volverán los grandes relatos y las grandes gestas para marcarnos el camino del futuro. Por que nada es inmutable y en el continuum de la realidad humana, el dogma es contingente y temporal. 


Desde luego que su reivindicación para su tiempo, era del todo inusitada. Afirmar que la axiología cristiana no había sido sino un pesado lastre en el desarrollo de la civilización que debíamos sacudirnos de una vez por todas para continuar nuestra senda al futuro, resultaba transgresor a la par que polémico ¿Pero hay razón en sus palabras? ¿Acaso el cristianismo había resultado tan nefasto para el ser humano? ¿Aquella moral de los esclavos nos mantiene en un marasmo espiritual? 





 

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