sábado, 30 de diciembre de 2023

Iacta Alea Est

Eatur, quo deorum ostenta et inimicorum iniquitas vocat. Iacta alea est. (Vayamos a donde nos llaman los prodigios de los dioses y la iniquidad de nuestros enemigos. La suerte está echada).


Son las palabras de Julio César transmitidas por Suetonio, antes de tomar la determinación de cruzar el Rubicón con sus legiones y contravenir el senadoconsulto que prohibía la incursión de tropas más allá de los limes de Roma -Prescripción adoptada para evitar sucesos como los de la guerra civil entre Sila y Mario-. Aquellos prodigios a los que se refiere, son relatados tanto por Suetonio como por Casio Dion. 


Un bellísimo joven, con un extraño resplandor blanquecino apareció entre los soldados tocando la lira. Cruzó el río y aunque su figura se había desvanecido, su música continúo escuchándose durante largo tiempo. El río quedó teñido de un hermoso tono rubí desde aquel momento hasta nuestros días. 


Podría ser el dios Apolo (Por la lira) o podría ser un simple sátiro del bosque. En cualquier caso, el prodigio de tocar aquella música cruzando el río, resolvió la cuestión para César de asaltar Roma. 


La iniquidad de los enemigos, hace referencia a la adversa situación de Julio César entre los équites y los senadores bajo la influencia de Pompeyo. Habían decretado que César no podía ser cónsul "in absentia". De haber cruzado licenciando sus tropas, seguramente hubiese sido apresado y eventualmente asesinado.


Es a partir de este evento en particular, que dio comienzo la segunda guerra civil romana, con la eventual victoria de César sobre Pompeyo. 

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 Nolan tiene un estilo propio y un nombre en la industria. Para nadie pasan desapercibidas sus obras y lejos de los tropos hollywoodienses q...