La política española tiene una dinámica vertiginosa. Para cualquiera que guste de las intrigas y de las miserias de esta actividad, el sistema parlamentario español provee un espectáculo de primer nivel.
Tenemos a un psicópata químicamente puro: Pedro Sánchez; quien es la quintaesencia del político perfecto. Sin ideología, sin moral, sin escrúpulos y con el único afán de permanecer en el poder a cualquier coste. Si tuviese que inmolar a su propia familia por unos minutos más ocupando La Moncloa lo haría sin rechistar. Está dispuesto absolutamente a todo y hasta el momento ha logrado prevalecer. Pero la bestia está herida y sangrando.
Desde hace ya, poco más de un año, se suceden como una avalancha de mierda un sinnúmero de causas y escándalos que golpean directamente su presidencia. Con el cuajo y el gesto de un habilidoso tahúr, el prestidigitador de las saunas mueve la tramoya con un movimiento de dedos casi imperceptible y desaparece de la vista un escandalazo de prostitutas, cocaína y corrupción y aparece por arte de birlibirloque, un estadista muy enamorado de su esposa. Se presenta en el escenario una cloaca pestilente para destruir la independencia judicial en todo el país y el líder de la banda del Peugeot, mueve sutilmente la nariz y ¡Abrakadabra! Se materializa de la nada un líder internacional de la izquierda para combatir a Donald Trump.
Es un artista y hay que reconocer a este gigante de la simulación. Pero la justicia cada día le cerca más y aunque es el hombre de los mil y un trucos, cada ves le resultará más difícil salir indemne. El último golpe; la imputación a Zapatero parece haberlo arrinconando más de la cuenta y la unidad del PSOE, otrora incólume y granítica, hoy se evidencia frágil y quebradiza.
Tiberio había dejado en sus últimos días como Emperador, una regencia en Roma a cargo de su hombre de mayor confianza, el prefecto del pretorio Sejano, mientras él descansaba en su espléndida villa de Capri (Para dar rienda suelta, según cuenta Suetonio a toda suerte de perversiones sexuales). Pero Sejano secretamente había comenzado a conspirar para asesinarle a él y a todos los miembros de la domus imperial. Antonia La Menor logra in extremis hacerle llegar una misiva a Capri exponiéndole todos los entresijos de la conspiración para que finalmente Tiberio pusiese orden y fuese ejecutado el traidor al día siguiente.
Madina se ha aprestado ya, a dar una serie de entrevistas y pronunciamientos en medios que hasta hace dos tardes, eran incondicionales del Sanchismo. Habla de renovación, de acabar con la corrupción y de soltar las amarras con el PSOE malo (Sánchez y Zapatero) pero el viejo Emperador podría aún dar un golpe de mano para destruirle si tan sólo conservase un poco de su antigua fuerza y detener la conjura.
Tiberio, mantenía bajo su tutela personal a Calígula, exponiéndole a toda suerte de abusos y humillaciones en Capri. "Nunca existió mejor esclavo ni peor señor" cuenta Suetonio por lo que la sumisión del hijo de Germánico era completa. Pero después del fracaso de Sejano; en el momento preciso en que tuvo que empujar el puñal para apagar la vida del viejo Tiberio, Caligula lo hizo espléndidamente.
Si fracasa Madina ¿Quién es el más cercano a Sánchez? ¿Quién el más leal y el más fiel para empujar de un solo golpe el filo?
Mi apuesta es Feliz Bolaños para heredar las ruinas de la izquierda.