martes, 5 de mayo de 2026

La Odisea de Nolan y el wokismo como institución cultural.

 Nolan tiene un estilo propio y un nombre en la industria. Para nadie pasan desapercibidas sus obras y lejos de los tropos hollywoodienses que narran los mitos de la posmodernidad -Generalmente las gestas estériles, cuando no criminales del polo anglosajón- se ha aventurado a reinterpretar el relato por antonomasia; la épica más importante de la historia de la humanidad. 

El cantor ciego dio forma al mito tal y cómo lo conocemos hoy. Y abordar sus versos para plasmar una visión del poema que ha cambiado la historia de nuestro mundo, es una empresa de enormísima envergadura. Pero tal y como si fuese un atavismo cultural insuperable, Hollywood continúa en su brega incansable por la diversidad. Cueste lo que cueste y el coste específico en este y otros casos, es diluir la fidelidad histórica. 

El wokismo se ha topado con la pared del sentido común y de la inteligencia mínimamente funcional (Cualquiera que no tenga algún tipo de tara muy profunda, ve en esta ideología/estilo de vida problemas muy  acuciantes en sus premisas más elementales) pero es un escollo que no está dispuesto a sopesar. Si hay que ir contra la realidad o contra la lógica más elemental, se irá contra estas porque se habrían convertido en elementos de opresión sistémica ¿Qué los habitantes de la Hélade eran todos blancos? ¿Qué sus deidades y héroes eran todos hegemónicamente blancos igualmente? Maldito eurocentrismo que subsume a las otras razas en la irrelevancia por no haber tenido contacto con estas.

No se puede desdeñar el talento de este director y guionista, ya consagrado en multiplicidad de obras de grandísimo calado en el cine. Pero cuando tenemos a Zendaya -Quien siempre actúa de forma magistral como Zendaya en cualquier papel que tenga a bien interpretar- o a la polifacética Lupita Nyong'o quien se desempeña como actriz del método y no simplemente representando ad nauseam el mismo papel de víctima racial una y otra, y otra vez, podríamos creer cautelosamente que nos toparemos de nueva cuenta con otro bodrio infumable como Tenet. 

Recordemos por un segundo la prenda que entrega Afrodita al príncipe Paris, cuando las diosas le convocan para dirimir una espinosa cuestión; cuál de estas era la más hermosa del Olimpo. Paris entrega la manzana dorada a Afrodita -Manzana tomada del peligroso jardín de la Hespérides- y esta le promete desposarle con la mujer más hermosa del planeta, provocando la guerra de Troya con esta componenda. 

¿Afrodita habría pensado en la belleza espiritual de Helena y en su opresión por ser afrodescendiente aunque los primeros negros fueron plasmados en la historia casi mil años después? -Básicamente porque no se habían cruzado con ellos- ¿Paris raptó a Helena provocando la ira de Menelao y de toda la confederación aquea, por que vio en ella un símbolo de empoderamiento de las minorías raciales o porque estaba más buena que un pan? Son grandes incógnitas de la hermenéutica mitológica. 

El Hollywood que exportaba ideología militarista y que consolidó la hegemonía cultural gringa en el siglo XX, tiene un poquito que enseñarle al Hollywood que exporta wokismo a espuertas. Al menos, a hacer buenas películas. 

Edit. Hay fortísimos rumores de que la mujer mutilada con trastorno disfórico sexual conocida como Ellen Page será Aquiles. El gran héroe de la antigüedad clásica, tal vez incluso a la par del propio Heracles y espejo en el que se miraron, miles de grandes hombres; la encarnación del orgullo aristocrático, la gallardía y el valor. Vete a la mierda, Nolan. 



jueves, 4 de diciembre de 2025

Delfos y la antigüedad (Cita).

 


Delfos tiene aún muchos misterios para desvelar. Las facultades proféticas de la Pitia ¿De dónde emanaban? Se especula sobre ciertos efluvios que le ponían en trance; posiblemente alguna fractura en el subsuelo de la que emanaban vapores tóxicos que alteraban la conciencia. Pero no hay ninguna evidencia al respecto. 

También que la ingesta de laurel, en ciertas cantidades alteraba igualmente la conciencia. Y muchos estudiosos lo han intentado; se han retacado de hojas al punto de la indigestión y no han tenido ni un pequeño atisbo de intoxicación neurológica. 

Se teoriza sobre la composición mineral del agua de la fuente Castalia. Algunos sustratos de la tierra, que la hacían potencialmente, alucinógena. Pero de la fuente bebían todos en Delfos. La Pitia, claro, pero también los sacerdotes y los fieles que visitaban el templo. Sería más una alucinación colectiva (Como en ciertos cultos mistéricos de la antigüedad) y no una facultad de una persona concreta. 

Tal vez, realmente, Apolo imbuía a esta mujer de su sabiduría. Fuese como fuere, el misterio de Delfos prevalece hasta nuestros días. 

"Dile al emperador que nuestro salón esculpido se está cayendo a pedazos. Apolo ya no tiene techo sobre su cabeza ni ventana desde la que profetizar. La fuente ya no habla, el arroyo se ha secado, el que tanto tenía que decir". 

Es un mensaje de Oribasio al Emperador Juliano II (Conocido como el apóstata) quien en plena efervescencia del cristianismo, ambicionaba volver al culto tradicional romano y a quien había enviado a consultar a la Pitia sobre esta empresa. Pero Delfos, como símbolo de la antigüedad grecorromana ya guardaba silencio como si supiese que su tiempo había fenecido; como si la vieja religio hubiese perdido todo su poder, esplendor y gloria.



lunes, 10 de noviembre de 2025

El procónsul vasconcelista.

 La institución del proconsulado, como representante plenipotenciario del imperio romano en una determinada provincia, rebasa las facultades del gobernador. 

El procónsul, ostentaba imperium sobre las legiones y jurisdicción. Y aunque las instituciones romanas no eran inamovibles y cada cierto tiempo cambiaban según los sutiles cambios de su propia época, lo cierto es que el procónsul era, el funcionario romano de mayor autoridad en provincias. Aunque dado el enfoque de Vasconcelos, hubiese sido más apropiado utilizar el término propretor (Quien tenía similares atribuciones pero en las provincias imperiales). 

Vasconcelos juega con el término en su libro homónimo. Una veces el procónsul es, el gobernante títere impuesto por los Estados Unidos (Todos los que han sido, desde 1847) y otras más es el embajador de los Estados Unidos que conspira activamente para subsumir al país dentro de un vasallaje y servidumbre criminales (Todos los que han sido, desde el prototípico Joel R. Poinsett). 

Es un diario de campaña pero es también un manifiesto político. Un diario de campaña que desestima la acción electoral y deslegitima la vía institucional desde la primera página; sólo la acción armada podría arrebatar el poder a Calles y  a sus huestes criminales. Y sólo la vía armada podría oponerse a los designios del verdadero enemigo del pueblo mexicano, quien no es Calles, Amaro u Ortiz Rubio sino el abyecto Dwight Morrow. 

La única clave para leer a Vasconcelos es la hispanista. Es el eje principal de su relato. Y curioso resulta, que el término latinoamericano les era completamente ajeno a los mexicanos de su tiempo. Más bien, el hispanismo se oponía al panamericanismo (Siendo la OEA su más acabada obra). Y el latinoamericanismo; estéril y desprovisto de cualquier tipo de contenido no deja de ser el panamericanismo sin Estados Unidos.

Es como si la única ideología que podría albergar en el corazón de las masas mexicanas una idea de origen, destino y trascendencia, fuese algo a confundir y a adulterar dentro de relatos vacíos. Cómo si te cambiasen el nombre para que nadie pudiese identificarte jamás. 

Es el latinoamericanismo la nada más absoluta sobre la que reposa el orgullo continental. Y así nos habrá de ir, hasta que dejemos de enarbolar esta miseria conceptual como bandera identitaria. 

jueves, 23 de octubre de 2025

Tiranicidas. Héroes y villanos según el relato historicista.

He hablado en este espacio anteriormente, que una de las mayores fortalezas que detenta el tirano del mundo clásico es el favor del populacho. Y tal y como si fuesen rara avibus, se manifiestan sólo en momentos convulsos de transición política y cambios sociales. En ocasiones, son brevísimas transiciones hacia un nuevo estadío y otras más, son acabados y bien definidos regímenes que inauguran una nueva era. 

Después de las reformas de gran calado de Solón en la Atenas del siglo VI a.C. que definieron las formas republicanas que son reconocidas universalmente al ser el fundamento de la prototípica República Romana -Y no el repugnante émulo francés que no fue sino un escaparate de psicópatas y toda suerte de miseria humana-, se adueñó del clima político un aire de inestabilidad. Se hizo con el poder un antiguo legislador; un tal Pisistrato quien gracias a un cuerpo de garroteros tomó por asalto la Acrópolis ateniense y comenzó a regir con mano de hierro.

Fue un gobernante benévolo y que llevaba el bienestar del pueblo como bandera; que embelleció Atenas como ninguno otro antes -Sólo Pericles podría comparársele en su gran obra urbanística y monumental (Y en su dilatada permanencia en el poder)-. A su muerte, legó el gobierno ateniense a sus dos hijos, Hipias e Hiparco (Aunque no había legado también en ellos, su buen talante de gobernante y estos al cabo de poco tiempo habrían saqueado las arcas públicas y cometido toda serie de atropellos contra la población). 

Harmodio y su amante, Aristogitón, aprovecharon las fechas de las panateneas (Fiestas religiosas, deportivas y culturales en la ciudad) para dar muerte a Hiparco. Fue Harmodio quien le apuñaló al verlo solo entre la multitud; este habría sido asesinado justo después de darle muerte por su guardia personal y Aristogitón como cómplice fue apresado, torturado y posteriormente ejecutado en prisión. 

Hipias desencadenó un efímero aunque brutal regimen de terror en la ciudad, volviéndose paranoico y desconfiando incluso de sus más allegados colaboradores. Tuvo que hacer frente a una potente rebelión popular que eventualmente le derrocaría y le obligaría a emprender el exilio, inaugurándose a partir de ese momento, la democracia ateniense. 


Escultura en honor a los tiranicidas de Antenor que engalanaba el centro de la Acrópolis Ateniense. Destruida por Jerjes en el asedio de Atenas en la segunda guerra médica. Réplica romana del museo arqueológico de Nápoles. 


Los tiranicidas, Harmodio y Aristogitón fueron encumbrados como mártires de la libertad. Aunque lo cierto es que, decidieron asesinar a Hiparco dado que este se acostaba con Aristogitón (Supuestamente compelido por la fuerza) y Harmodio enloquecido de celos no podía tolerar tal afrenta. Fueron el modelo dentro del mundo antiguo de próceres, aunque en vida nunca se les habría pasado por la cabeza que fuesen dignos de tal honor. 

Lucio Junio Bruto, el primer cónsul romano, al instigar la revuelta contra el déspota Tarquinio (El último monarca romano) se arrogó para si mismo, el honor de ser llamado tiranicida. Y Bruto, también fue encumbrado a las más altas dignidades de la historia. Siglos más tarde, un descendiente de este, Marco Junio Bruto, conspiraría junto con otros 59 senadores de la curia romana para dar muerte a Julio César en el teatro de Pompeyo Magno. 

Estos conspiradores también se harían llamar tiranicidas. Y la batalla del relato justo después de la muerte de Julio César comenzaba. Para algunos, un puñado de valientes habrían apagado la vida del más grande tirano romano desde los oscuros días de Sila y para otros más, un grupúsculo de cobardes habrían segado la existencia del más grande benefactor de Roma. 

Posiblemente la batalla del relato se ganó en la exequias de César en el foro romano. La laudatio de Marco Antonio inclinó la balanza del lado de los cesarianos -Un discurso potentísimo que conmovió al populacho- y las auténticas manifestaciones de adepción; de verdadera y genuina devoción por parte del pueblo a Julio César -No en balde era posiblemente el más grande patrono de Roma y tenía una clientela política de miles de personas-. 

Las matronas romanas arrojaban sus joyas a la pira donde se cremaba el cadáver de César; los judíos -Siempre favorecidos del dictador- exclamaban su pesar contemplando las llamas en un lamento al unísono. Algunos libertos incluso, se arrojaban a las llamas en frenética desesperación por la partida de su antiguo amo. Y los tiranicidas, que hasta hace algunas horas desfilaban en una suerte de improvisada marcha triunfal sobre la vía Apia, comenzaban a esconderse como ratas ante el ambiente popular y a ser llamados para la posteridad, cesaricidas. 

¿Realmente existían grandes diferencias entre Pisistrato, Tarquinio ó Julio César? Los tres detentaban un poder omnímodo, sin cortapisas de ninguna índole y apoyados mayoritariamente por el populacho. Tal vez, simplemente, fueron sus enemigos los que eran bastante distintos entre sí; y sus acciones interpretadas de distinta manera en tiempos también diferentes.  






viernes, 26 de septiembre de 2025

Heliogábalo y Akenatón.


 

El-Gabal, aquel dios sirio informe y cuya representación era un betilo, en algún tiempo trato de ser instaurado como culto principal romano. Los cronistas no se ponen de acuerdo si se reformó el templo de Júpiter Óptimo Máximo o se erigió un nuevo templo en el capitolio para tales fines. En cualquier caso, fue tan efímero que con la caída de Heliogábalo se abandonó está ambición religiosa por parte de las matronas (Quienes realmente gobernaban) de la dinastía Severa


Los nuevos cultos se prodigaban por todo el imperio. Y la libertad de culto solo encontraba un freno en la rebelión contra la autoridad ¿Por qué la proscripción del culto a El-Gabal? 


Porque fue la primera religión organizada que trató de ser la religión oficial por encima de las demás. 


Heliogábalo además de ser asesinado en el 222, fue infamado con un decreto de Damnatio Memoriae; borrando su nombre y su figura de la historia romana. Algo similar le habría sucedido al célebre Akenatón, con un tratamiento idéntico por parte de las autoridades egipcias a su memoria tras su muerte. 


Ambos, altos sacerdotes previo a su ascenso al poder de un culto monoteísta. De un culto solar y de un culto con ambiciones exclusivistas y universalistas. Ambos instigadores de una reforma religiosa de grandísimo calado en sus dominios. Y ambos, fracasados en su empeño. 


Realmente, se sabe muy poco del joven emperador. Pero los paralelismos están ahí. Y no deja de resultar curioso que unos cuantos años después, otro culto con ambiciones exclusivistas y universalistas lograse esta vez si, desplazar a la vieja religio de los patres. 








miércoles, 10 de septiembre de 2025

Amor y Psique

 Apuleyo dentro del Asno de Oro, nos regala un brevísimo cuento que posiblemente tenga reminiscencias míticas en el mundo grecolatino. Antes que Apuleyo, hay varios frisos y cerámicas grabadas con escenas del cuento; por lo que posiblemente Apuleyo simplemente realizó su propia versión de un relato arraigado en la tradición. 


La historia es bellísima. El amor desprecia al alma porque esta no es inmortal. Júpiter, al ver la desventura de la pobre Psique, quien se lamenta de su infortunio le hace beber una copa de ambrosía para convertirla en inmortal; Júpiter le reconforta recordándole que su unión a Cupido es indisoluble y que deberá permanecer con este durante toda la eternidad. 


Cupido es representado con alas de ave en la tradición y Psique con alas de mariposa. Y es que ambos necesitan algún apendice para surcar por toda la eternidad el eter. 


Hay toda una serie de paralelismos y figuras retóricas para representar las vicisitudes del amor, la inconstancia del espiritu y la propia naturaleza humana. Pero el desenlace del cuento con los dos amantes eternamente conmovidos es la apoteósis del relato, sin duda. 


La mitología nos ha regalado metáforas maravillosas pero esta es de una profundidad y belleza, extraordinarias.






domingo, 4 de mayo de 2025

Aníbal y el odio eterno a Roma.

Asdrubal, el padre de Aníbal, según relata Tito Livio, le hizo participar de un solemnísimo juramento a la tierna edad de nueve años. Después de una espléndida hecatombe en el templo de Melkart, Aníbal declararía su odio eterno a Roma ante los principales de Cartago. 

Esta formalidad, recuerda mucho a lo hecho por la fundadora de Qart Hadasht; la reina Dido (Elisa en su forma romanizada) quien expresaría una idea similar contra Eneas y sus troyanos, aunque con la belleza de los versos de Virgilio.

 "Y vosotros, ¡oh Tirios! cebad vuestros odios en su hijo y en todo su futuro linaje; ofreced ese tributo a mis cenizas. Nunca haya amistad, nunca alianza entre los dos pueblos. Álzate de mis huesos, ¡oh vengador, destinado a perseguir con el fuego y el hierro a los advenedizos hijos de Dárdano! ¡Yo te ruego que ahora y siempre, y en cualquier ocasión en que haya fuerza bastante, lidien ambas naciones, playas contra playas, olas contra olas, armas contra armas, y que lidien también hasta sus últimos descendientes!".

Roma se jugaba su propia supervivencia en la segunda guerra púnica y estuvo a punto de perderla. Hay muy pocos antagonistas de Roma de la entidad del Bárcida; posiblemente el más grande ya que ni la inflada leyenda negra de Atila puede rivalizar con la del general que después de Cannas podría, si así lo hubiese dispuesto, haber borrado a la República Romana del mapa. 

Hacer que Aníbal y Dido albergasen el mismo sentimiento en su corazón, evidencia que La Eneida repasa de forma simbólica la historia real romana entre los mitos de su fundación y trataría de justificar la enemistad asesina entre ambos pueblos, haciéndola surgir de un malogrado amor no correspondido. 

Un desaire como fuente primigenia ¿Porque quién podría odiar a los romanos por cualquier otra causa que no fuese por un odio heredado, enconado y reposado durante casi mil años? Habría pensado Livio. 



La Odisea de Nolan y el wokismo como institución cultural.

 Nolan tiene un estilo propio y un nombre en la industria. Para nadie pasan desapercibidas sus obras y lejos de los tropos hollywoodienses q...